
El escultismo acompaña a niños y jóvenes a lo largo de distintas etapas de su crecimiento. Para adaptarse a cada edad, el método scout se organiza en diferentes secciones, cada una con su propio estilo de actividades, retos y aprendizajes.
En el Grupo Scout 188 Baden Powell, contamos con cinco secciones que permiten a los jóvenes vivir el escultismo de forma progresiva, desde los seis años hasta la etapa adulta.
Colonia (6-8 años)
En la Colonia de Castores Chu’ ma ni, los niños y niñas comienzan su aventura scout entre los 6 y los 8 años. Es una etapa marcada por la curiosidad, la imaginación y el descubrimiento del mundo que les rodea.
A través de juegos, canciones y actividades adaptadas a su edad, los castores aprenden a convivir con otros niños y a participar activamente en el grupo. El ambiente educativo se inspira en el libro Cuando la magia llegó al bosque, que sirve como marco simbólico para las actividades.
El lema de la colonia es “Compartir”, un valor que fomenta la cooperación, la igualdad y la ayuda entre compañeros mientras comienzan a desarrollar pequeñas responsabilidades personales y colectivas.
Manada (8-11 años)
Después de la colonia, los niños y niñas pasan a formar parte de la Manada de Lobatos Rikki Tikki Tavi. En esta etapa la imaginación y el juego se convierten en herramientas fundamentales para aprender y crecer.
El marco simbólico de la manada se inspira en El Libro de las Tierras Vírgenes de Rudyard Kipling, donde los lobatos viven aventuras junto a personajes del Libro de la Selva, como Baloo, Bagheera o Akela.
Los niños se organizan en pequeños equipos llamados seisenas, donde comienzan a asumir responsabilidades y a trabajar juntos. Su compromiso se resume en el lema “Haremos lo mejor”, que refleja el esfuerzo por mejorar cada día.
Tropa (11-14 años)
En la Tropa Kanguro, los scouts comienzan a asumir un papel más activo dentro del grupo. Las actividades se organizan a través de patrullas, pequeños equipos donde cada miembro tiene responsabilidades y aprende a trabajar de forma autónoma.
En esta etapa se comienzan a desarrollar muchas de las actividades más características del escultismo: rutas, acampadas, técnicas de orientación, construcciones, campamentos y retos de patrulla.
La tropa es un espacio donde los jóvenes empiezan a descubrir sus capacidades, a tomar decisiones en equipo y a enfrentarse a nuevos desafíos.
Unidad (14-17 años)
La Unidad Esculta Un’a Li Yi es una etapa de mayor compromiso y madurez dentro del escultismo. Los jóvenes comienzan a participar en proyectos más ambiciosos y a asumir responsabilidades tanto dentro del grupo como en su entorno.
Las actividades suelen centrarse en proyectos colectivos, aventuras más exigentes y experiencias que fomentan la autonomía, la reflexión y el liderazgo.
Es una etapa clave para consolidar valores como el compromiso, la responsabilidad y la capacidad de trabajar en equipo.
Clan (17-20 años)
El Clan Rover Wi’ yo Pi Ya Ta representa la última etapa del recorrido como educando scout. Aquí los jóvenes comienzan a tomar las riendas de su propio camino, desarrollando proyectos personales y comprometiéndose activamente con la sociedad.
El lema rover es “Servir”, reflejando la importancia del compromiso social y del deseo de contribuir a mejorar el mundo que nos rodea.
Los rovers participan en actividades de servicio, proyectos solidarios y experiencias que les ayudan a crecer como personas comprometidas, preparándose para la vida adulta.
Un camino educativo completo
Desde la colonia hasta el clan, el escultismo propone un camino educativo basado en la aventura, la convivencia y el aprendizaje a través de la experiencia.
Cada sección vive su propia etapa, pero todas forman parte de un mismo método educativo y una misma historia: la del Grupo Scout 188, que desde 1970 acompaña a generaciones de jóvenes en su crecimiento personal.
