
El campamento de verano es siempre uno de los momentos más esperados del año para cualquier grupo scout. Este año, además, ha tenido un significado muy especial para el 188.
Con motivo del 55 aniversario del grupo, todos los participantes emprendieron un viaje hasta Santiago de Compostela, convirtiendo el campamento en una experiencia inolvidable.
Un viaje en tren lleno de ilusión
El desplazamiento hasta Santiago fue ya parte de la aventura. Para muchos participantes era la primera vez que realizaban un viaje en tren junto a todo el grupo.
Durante el trayecto no faltaron los juegos, las conversaciones y la ilusión por comenzar el campamento.
Actividades, naturaleza y convivencia
Durante el campamento se realizaron actividades de todo tipo: juegos, rutas, dinámicas de grupo y momentos de convivencia.
Las secciones mayores emprendieron el camino. El Clan llegó a Finisterre y la Unidad a la plaza de la mítica catedral, siguiendo el camino francés.
Las secciones pequeñas disfrutaron del paisaje cercano e hicieron rutas más cercanas al campamento, aunque igual de espectaculares.
La naturaleza y la vida en equipo volvieron a convertirse en el escenario perfecto para aprender y compartir experiencias.
Una aventura para recordar
Más allá de las actividades concretas, lo que hace especial a un campamento son los momentos que se comparten: las risas, las historias y las amistades que se crean.
Este campamento en Santiago quedará sin duda como uno de los más especiales en la historia del Grupo Scout 188.

